Visión y audio Básico

Detección de tonoPitch Detection

Averiguar qué tan aguda o grave es una nota

Puntos clave
  • La detección de tono es el trabajo de averiguar qué tan aguda o grave es una nota.
  • El método es medir un intervalo que se repite: contar cada cuánto vuelve a aparecer la misma forma de onda.
  • Un intervalo estrecho es un sonido agudo; uno ancho, un sonido grave.
  • El patrón que se repite también coincide si se desplaza dos o tres veces el intervalo. Por eso es habitual equivocarse de octava entera.
  • Hay muchos sonidos que directamente no tienen tono. Un aplauso o un soplido no tienen ninguna altura que señalar.
Contenido

1La analogía

En el matasellos que se estampa en una carta quedan unas rayas paralelas, como olas. Cada raya, por separado, no es gran cosa, pero la separación entre ellas es siempre la misma. Por eso, si se saca una copia del mismo dibujo, se coloca encima y se va deslizando hacia un lado poco a poco, hay un punto exacto en el que las rayas encajan perfectamente. La distancia que se deslizó en ese momento es el intervalo que se repite en ese dibujo.

La detección de tono hace justamente eso: medir un intervalo. El sonido también es una onda que se repite. Un sonido grave repite su onda con un intervalo ancho; uno agudo, con un intervalo estrecho. Contar cada cuánto vuelve la misma forma da la altura de ese sonido.

Si el dibujo quedó estampado borroso, o si se le superpuso otro sello encima, es difícil medir el intervalo. Con el sonido pasa exactamente lo mismo.

2En detalle

La altura es un intervalo que se repite

Al emitir la voz, las cuerdas vocales se abren y se cierran rápidamente y empujan el aire. Esa apertura y cierre se repite de forma regular, y cuantas más veces se repite en un segundo, más aguda suena. Una voz grave repite esto unas cien veces por segundo; una voz aguda, dos o tres veces más que eso.

Con los instrumentos pasa lo mismo. Una cuerda gruesa y larga vibra despacio y da un sonido grave; una cuerda corta y tensa vibra rápido y da un sonido agudo. La altura, al final, no es más que esta velocidad de repetición.

Por eso medir el tono es distinto de medir el volumen o el brillo del sonido. Cantando fuerte o flojo, con una voz gruesa o clara, si el intervalo que se repite es el mismo, es la misma nota.

Deslizar y superponer

La manera más conocida de medir el intervalo es la de superponer el dibujo del sello. Se copia un trozo de sonido y se va desplazando poco a poco, midiendo cuánto encaja con el sonido original. Al principio, con un desplazamiento pequeño, no coincide; pero justo al desplazarlo un intervalo completo de repetición, encaja bien. Esa distancia es el intervalo que se repite.

También se puede buscar sobre el dibujo del sonido. La voz aparece ahí como rayas horizontales paralelas, apiladas a intervalos regulares. Leyendo la raya más baja, o la separación entre las rayas, se obtiene la altura básica.

Con cualquiera de los dos métodos, cuanto más limpio esté el sonido, mejor funciona. Si se mezcla ruido o se superponen varios sonidos, el patrón que se compara se emborrona y el valor salta.

Contar mal una vuelta desalinea la octava

El patrón que se repite tiene una trampa. Si se desplaza una vez, coincide, pero si se desplaza dos o tres veces también coincide igual de bien. Por eso, si un desplazamiento de dos vueltas se confunde con una sola repetición, se lee una nota una octava más grave de lo que era en realidad. Al revés, si se cuenta como una repetición completa una ondulación pequeña dentro del patrón, se lee una octava más aguda.

A esto se le llama error de octava, y es el fallo más frecuente en la detección de tono. Cuando en una app de cantar parece que se hizo bien pero la puntuación cae de golpe, o cuando la gráfica de la nota se hunde y vuelve a subir de repente, casi siempre es este error.

La forma de evitarlo es mirar el sonido de antes y de después en conjunto. Como una voz humana no salta de una nota a otra un octavo entero de golpe, cualquier valor que se dispare solo, aislado del resto, se pone en duda y se corrige.

También hay sonidos sin tono

No todos los sonidos tienen altura. Un aplauso, una puerta al cerrarse o un sonido de aire escapando no tienen una onda que se repita. Si en estos tramos se fuerza un valor de todos modos, sale un número sin sentido. Por eso, antes de medir la altura, la detección de tono primero decide si hay siquiera una altura que medir ahí.

También es difícil cuando suenan varias notas a la vez. Cuando se superponen los distintos sonidos de un acorde, los patrones que se repiten se entrelazan en varias capas, así que aislar uno solo se vuelve mucho más complicado. En estos casos, a veces se separan primero las fuentes y después se mide la altura de cada una por separado.

Dónde se usa

El afinador de instrumentos es el uso más conocido: al pulsar una cuerda, avisa al instante si la nota está por encima o por debajo de la referencia. Las funciones de puntuación al cantar también siguen constantemente la altura cantada y la comparan con la melodía original.

En la creación musical se usa para retocar ligeramente la afinación de una voz cantada o para pasar a partitura una melodía tarareada. También se usa en el habla: si el final de una frase sube, se interpreta como una pregunta, y si baja, como una afirmación, así que se necesita el valor de la altura tanto para analizar la entonación como para generarla.

3Con más precisión

El inverso del intervalo que se repite se llama frecuencia fundamental, y la detección de tono consiste en estimar ese valor a lo largo del tiempo. La técnica que mide cuán bien encaja el patrón repetido se llama autocorrelación, y también se usa mucho la que mide el desajuste y busca el punto donde ese desajuste es menor. La altura que percibe una persona no siempre coincide con la velocidad real de repetición, y hay casos en los que alguien percibe una altura incluso en un sonido casi sin componente fundamental. Hoy se usa mucho un método entrenado con muchísimas grabaciones en lugar de una regla fija, porque resiste mucho mejor el ruido.

También hay puntos donde la analogía se queda corta. El dibujo del matasellos queda quieto, tal como se estampó en el papel, pero el intervalo de repetición del sonido se mueve un poco todo el tiempo mientras se canta. En el vibrato, incluso, se hace subir y bajar ese intervalo a propósito. Por eso la detección de tono no entrega un solo valor, sino una línea hecha de un valor por cada instante. Como el patrón nunca se repite de forma exactamente idéntica, también se guarda, junto con el valor, una puntuación de cuán bien encajó.

4Pruébalo

5Malentendidos comunes

  • Es fácil pensar que un sonido fuerte es un sonido agudo, pero en realidad el volumen y la altura son cosas distintas, así que se puede cantar bajito y aun así dar una nota aguda.

  • Es fácil pensar que la detección de tono siempre sabe con exactitud qué nota es, pero en realidad es bastante frecuente que se equivoque de octava entera.

  • Es fácil pensar que todos los sonidos tienen tono, pero en realidad sonidos como un aplauso o un soplido, que no se repiten, no tienen ninguna altura que señalar.

7Resumen en una línea

En resumenLa detección de tono mide, deslizando y superponiendo el dibujo de un matasellos, cada cuánto vuelve el sonido a la misma forma, y con eso averigua qué tan aguda o grave es una nota.

¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización2026-09-02