Llamada a funcionesFunction Calling
El modelo pide una herramienta en un formato ya acordado
- La llamada a funciones es la forma en que el modelo le pasa a un programa externo, como una orden, lo que no puede hacer solo.
- El modelo no ejecuta la herramienta en persona. Solo escribe qué llamar y con qué valores.
- Por eso hay que darle de antemano, para cada herramienta, su nombre y los valores que necesita.
- Cuando vuelve el resultado, el modelo lee ese valor y termina de escribir la respuesta. A veces hacen falta varias vueltas.
- A veces llama a la herramienta equivocada o inventa un valor, así que hace falta un control antes de ejecutar.
Contenido
1La analogía
En el consultorio, el médico no va personalmente a sacar sangre ni a mirar por un microscopio. En cambio, escribe una orden de laboratorio. Anota, en los casilleros correspondientes, qué análisis se hace, sobre qué muestra y con qué condiciones, y la manda al laboratorio. Hacer andar la máquina es tarea del laboratorio, y poco después vuelve un resultado escrito. El médico recién sigue la consulta después de recibir esos números.
La llamada a funciones del modelo es exactamente esa orden de laboratorio. Cuando aparece algo que no puede resolver por sí solo, como el tipo de cambio de hoy o una cuenta con muchos dígitos, el modelo, en vez de inventar una respuesta, escribe una orden pidiendo que se llame a tal herramienta con tal valor. La ejecución la hace un programa externo, y recién al ver el resultado que vuelve, el modelo termina de escribir la respuesta.
Una orden con los casilleros llenados de cualquier manera vuelve rechazada del laboratorio. Por eso el formato de la orden está fijado de antemano.
2En detalle
Lo que hace el modelo llega hasta escribir la orden
El modelo de lenguaje es una máquina que sigue escribiendo texto, así que no tiene manos para conectarse a internet o guardar un archivo. La llamada a funciones no es una forma de ponerle esas manos: es una forma de mandarle el mandado a un programa que sí las tiene.
Lo que el modelo genera sigue siendo texto. Solo que, en vez de la frase que se le va a mostrar al usuario, entrega una orden corta con el nombre de la herramienta y los valores ya puestos en sus casilleros. Quien recibe esa orden y la ejecuta de verdad es el programa que envuelve al modelo.
Por eso, qué se le permite hacer y qué se le bloquea lo decide por completo ese programa. Por más convincente que el modelo escriba la orden, si el programa no le entregó esa herramienta, no pasa nada.
Se le entrega de antemano el manual de la herramienta
El modelo no sabe por sí solo qué herramientas existen en el mundo. Por eso, al empezar la conversación, se le agrega la lista de herramientas. Un manual corto con el nombre de la herramienta, qué hace, y qué valores necesita y cuáles son opcionales.
Esa descripción es, en sí, el modo de empleo. Si se anota "recibe el nombre de una ciudad y devuelve el clima de hoy en esa ciudad", el modelo va a pensar en esta herramienta cuando aparezca una pregunta sobre el clima. Si la descripción es vaga, la llama en el momento equivocado, y si no está definido el formato del valor, lo llena a su manera.
Definir la forma del valor también es importante. Si no se fija en qué orden va la fecha o en qué idioma va el nombre de la ciudad, el programa, aunque lo reciba, no lo va a poder entender.
Se recibe el resultado y se sigue escribiendo
El resultado que el programa consigue al ejecutar la herramienta se vuelve a meter en la conversación. Para el modelo es como si acabara de llegar una información nueva. Lee ese valor y sigue escribiendo la respuesta, o si hace falta, escribe otra orden más.
Muchas veces no termina en una sola vuelta. Primero llama a una herramienta de búsqueda para encontrar candidatos, elige uno y vuelve a llamar a una herramienta de consulta detallada, y al final responde ordenando todo. Esta forma de resolver la tarea con la orden y el resultado yendo y viniendo varias veces es la base de lo que se llama un agente de IA.
También pasa que llama mal
Como el modelo elige qué herramienta llamar por probabilidad, también se equivoca. Llama cuando no hace falta, no llama cuando sí hace falta, o pone mal un valor. Si en la conversación aparece una palabra parecida al nombre de una herramienta, a veces se deja arrastrar hacia ahí.
Por eso el programa vuelve a revisar si el valor cumple el formato, y si está mal, se lo devuelve para que lo escriba de nuevo. Las herramientas que no se pueden deshacer, como mandar un correo, cobrar un pago o borrar algo, se dejan configuradas para pedirle confirmación a una persona antes de ejecutarlas. También existen ataques en los que una frase escondida en un documento o una página web engaña al modelo para que llame a una herramienta equivocada, así que cuanto más riesgosa sea la herramienta, más conviene darle permisos acotados.
3Con más precisión
En la llamada a funciones, lo que el modelo entrega es un dato corto y estructurado con el nombre de la herramienta y los valores. Qué herramientas están disponibles se le pasa al modelo como una lista con un formato ya definido de antemano, y la ejecución y la devolución del resultado son tarea completa del programa externo.
También hay puntos donde la analogía no encaja. El médico sabe que el laboratorio existe de verdad cuando escribe la orden, pero el modelo juzga solo a partir de la descripción que figura en la lista. A veces imagina y llama a una herramienta que no está en la lista, y otras veces, aunque el resultado sea raro, lo cree tal cual y lo traslada a la respuesta. Quiere decir que no hay un ojo aparte que verifique el resultado. Además, la decisión de qué herramienta elegir tampoco pasa por una revisión tan cuidadosa como la de una persona. Se parece más a armar la orden con el texto que suena más probable según la conversación hasta ese momento. Por eso queda esa inestabilidad de que, ante la misma pregunta, a veces llama a una herramienta y otras veces responde directamente. Escribir la descripción de la herramienta con claridad y sumar una pauta de cuándo llamarla hace que el resultado salga mucho más parejo.
4Pruébalo
- ChatGPT (OpenAI) ailearn.space Pregunta la fecha de hoy o un cálculo complicado. Antes de responder, vas a ver aparecer un instante el paso donde llama a una herramienta
- Perplexity (búsqueda con IA) ailearn.space Muestra paso a paso cómo arma sola los términos de búsqueda, llama a la herramienta de búsqueda y lee el resultado para responder
5Malentendidos comunes
Es fácil pensar que al activar la llamada a funciones la IA ejecuta el programa directamente, pero en realidad solo escribe la orden, y la ejecución la hace un programa externo.
Es fácil creer que sumar herramientas hace que desaparezcan las respuestas equivocadas, pero en realidad sigue quedando el caso de no llamar cuando hacía falta, o leer mal el resultado y equivocarse igual.
Es fácil pensar que cuantas más herramientas se sumen, mejor, pero en realidad, cuanto más larga se vuelve la descripción, más difícil se hace elegir, y aumentan las elecciones equivocadas.
7Resumen en una línea
En resumenLa llamada a funciones es la forma en que el modelo le pasa a un programa externo, con una orden de formato ya acordado, lo que no puede hacer por sí solo, y termina la respuesta con el resultado que recibe de vuelta.
¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización2026-09-02