Ingeniería de promptsPrompt Engineering
Afinar las instrucciones para acercarse a la respuesta deseada
- La ingeniería de prompts es afinar la instrucción que se le da a la IA para acercarse al resultado deseado.
- El truco central es volcar por escrito, sin dejar ninguna fuera, las condiciones que se tienen en mente. Lo que no se escribe se rellena solo.
- Añadir uno o dos ejemplos de cómo se quiere el resultado funciona más rápido que describirlo largamente con palabras.
- Los problemas difíciles se vuelven más exactos si se deja espacio para razonar paso a paso.
- No se completa de una vez. Es normal repetir varias veces el ciclo de ver el resultado y corregir.
Contenido
1La analogía
Si se lleva un par de zapatos a un taller de reparación y solo se pide que los arreglen, el taller decide por su cuenta. Si no se anota cuánto bajar el tacón, si cambiar la plantilla o igualar el color, sale hecho como se suele hacer siempre ahí.
Si hay algo concreto en mente, hay que anotarlo al dejar el encargo. Escribir que el tacón baje solo cinco milímetros, que la plantilla sea nueva y que no se toque el cuero exterior reduce los viajes en falso al recoger el resultado. Mostrar un par parecido junto con el encargo suele ser más rápido que explicarlo largamente con palabras.
Tampoco se termina de una vez. Es normal volver a dejar el encargo pidiendo que se baje un poco más. La instrucción que se afinó tras varias idas y vueltas se puede anotar y reutilizar tal cual la próxima vez. La instrucción que se le da a la IA es justo esa hoja de encargo.
2En detalle
Volcar por escrito las condiciones que se tienen en mente
Con el mismo pedido, el resultado cambia mucho según cómo se escriba. Si solo se pide que se escriba un texto, la extensión y el tono también salen a juicio del sistema. Lo que no se anota se rellena con lo más común.
Si hay algo concreto en mente, conviene anotar las condiciones una por una. Dejar claro sobre qué trata, en qué formato se quiere recibir, quién va a leerlo y qué extensión debe tener reduce los intentos en falso. Por ejemplo: resumir el acta de la reunión en una lista de cinco líneas, de forma que la entienda alguien que la escucha por primera vez, sin jerga técnica.
También se puede anotar lo que se quiere dejar afuera. Solo que funciona mejor escribir cómo se quiere que quede, en vez de amontonar prohibiciones. Al crear imágenes, algunos servicios traen incluso una casilla aparte para anotar lo que no se quiere que aparezca.
Mostrar un ejemplo acelera las cosas
A veces es más rápido pegar uno o dos ejemplos ya terminados que explicar el formato largamente con palabras. Mostrar tal cual la forma de la respuesta deseada hace que hasta un tono o un salto de línea difíciles de explicar se copien igual.
Con dos o tres ejemplos alcanza. Eso sí, si los ejemplos no coinciden entre sí en el formato, terminan confundiendo más. Es importante dejarlos con el mismo molde y escritos al mismo nivel que la respuesta que de verdad se quiere recibir.
Dejar espacio para pensar
En problemas que exigen cálculos o sopesar varias condiciones, pedir solo la respuesta hace que sea fácil equivocarse. Pedir que se razone paso a paso antes de dar la respuesta sube la exactitud de forma notable. Es porque, al escribir el proceso intermedio, se puede consultar el propio juicio anterior.
Si el proceso intermedio se ve desordenado, se le puede pedir que primero escriba el proceso y al final resuma solo la conclusión. Hoy en día muchos servicios ya razonan por su cuenta sin que se les pida, pero cuanto más complicadas son las condiciones, sigue ayudando pedirlo de forma explícita.
No se termina de una vez
Es raro que la primera instrucción dé el resultado deseado. Mirar el resultado y pedir que se corrija solo la parte que falló es mucho más rápido que empezar de cero otra vez. Suele salir mejor seguir la conversación y ajustarla poco a poco, en vez de reescribirlo todo desde el principio.
Si la instrucción se fue alargando, conviene buscar qué recortar. Instrucciones que se contradicen entre sí hacen que ninguna de las dos se refleje bien. En vez de alargar el texto, poner lo esencial primero y quitar lo sobrante suele dar mejor resultado.
Una instrucción que funcionó bien se sigue usando
Una instrucción que ya dio buen resultado una vez conviene guardarla para reutilizar. Dejando fija toda la parte que no cambia y vacía solo la que sí, se recibe cada vez un resultado del mismo nivel. Los servicios que se usan en equipo suelen construirse dejando esta instrucción precargada y recibiendo solo la pregunta de quien la usa.
Hay que tener cuidado. Lo que se pega en la instrucción puede salir tal cual hacia afuera, así que es más seguro no incluir datos personales de otros ni información confidencial de la empresa. Además, por muy afinada que quede la instrucción, no reemplaza la comprobación de los hechos: lo que aparece en el resultado hay que verificarlo por separado.
3Con más precisión
La ingeniería de prompts es el trabajo de cambiar solo la entrada, sin tocar el modelo, para obtener la salida deseada. Como el modelo elige lo que sigue tomando como condición lo que ya está escrito antes, qué se coloca delante y en qué orden cambia la probabilidad del resultado. Fijar el formato con ejemplos, pedir el proceso intermedio, dejar el rol y las reglas fijados al principio: todos estos métodos se apoyan en el mismo principio.
La analogía tiene sus costuras. Al dejar el mismo encargo dos veces en el taller de zapatos, vuelve casi el mismo resultado, pero al meter la misma instrucción en la IA, el resultado cambia un poco cada vez, porque en la elección de lo que sigue se mezcla algo de azar. Por eso afinar una instrucción no es fijar un único resultado: es un trabajo para subir la probabilidad de que salga lo que se busca.
Y una instrucción que funcionó bien en un sitio no funciona igual de bien en otro servicio. Si el entrenamiento fue distinto, la respuesta también cambia, así que al pasarla a otro lado conviene probarla de nuevo.
4Pruébalo
5Malentendidos comunes
Es fácil pensar que la ingeniería de prompts es buscar una fórmula mágica, pero en realidad es el trabajo normal de anotar sin dejar fuera las condiciones y corregir mirando el resultado.
Es fácil pensar que escribir más largo da mejores respuestas, pero en realidad aumentan las instrucciones que se contradicen entre sí y lo esencial queda enterrado.
Es fácil pensar que una instrucción bien escrita hace que desaparezcan los errores, pero en realidad todavía se puede colar contenido inventado con apariencia creíble, así que la comprobación de hechos sigue haciendo falta aparte.
7Resumen en una línea
En resumenLa ingeniería de prompts consiste en anotar sin dejar fuera las condiciones deseadas y afinar la instrucción mirando el resultado, para subir la probabilidad de obtener la respuesta buscada.
¿Has visto un error o tienes una analogía mejor? Sugerir una corrección · Última actualización2026-09-02